El conjunto uruguayo fue declarado "Club del Siglo en América del Sur" por la IFFHS
El gran Peñarol vive una nueva primavera
Oct-01-2010
Por Jorge Barraza
Revista Conmebol nº121, septiembre-octubre 2010
Un aire a gloria invade cada una de sus instalaciones; los cuadros de las paredes parecen dar imperativas órdenes de triunfo; el oro y negro de la tradición preside todos los ambientes, las cosas. Más que un club, semeja un templo. Es Peñarol. "Peñarol de los Milagros", como lo bautizara el gran periodista argentino Juvenal en la revista "El Gráfico". Un diccionario de sinónimos diría: "hazañas, garra, triunfos, pasión, pueblo". Todo eso trasunta la historia del centenario equipo uruguayo que en 1987 celebró su última gran conquista: su quinta Copa Libertadores de América.
Luego, como todo el fútbol charrúa, ingresaría en un tiempo menos feliz, circunscripto a títulos locales. Durante dos décadas las estrellas de su escudo perdieron fulgor, cedieron al brillo de otras instituciones del continente, aunque siempre se mantuvo el respeto por la historia grande de los mirasoles, cargada de episodios seductores de valentía y entrega. Por los nombres emblemáticos de Obdulio Varela, el Pepe Schiaffino, Alcides Gigghia, Omar Míguez, Juan Eduardo Hohberg, Tito Goncálvez, Alberto Spencer, Juan Joya, Ladislao Mazurkiewicz, Pedro Rocha, Fernando Morena... Una inmensa galería de próceres futbolísticos.
Distinción que enorgullece
Hoy soplan de nuevo vientos de salud y se agita entusiasta la bandera aurinegra. Peñarol está creciendo institucionalmente, ha vuelto a lograr el campeonato uruguayo tras siete años de espera y clasificó a la Libertadores 2011. También anima la actual Copa Sudamericana. Y hay más motivos de alegría y optimismo: se anuncia la construcción de un gran estadio, está modernizando su funcionamiento interno y ha sido designado "El club del Siglo en América del Sur" por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol, con sede en Alemania.
"La estadística fue realizada a partir exclusivamente de los resultados de las competiciones continentales de clubes", informó la IFFHS. "Este es el resultado de un análisis objetivo, que no se ve empañado por valoraciones subjetivas. Así, el título del CA Peñarol es un mérito comparable al de Real Madrid en Europa. La posibilidad de clasificación para las competiciones continentales es más fácil en las ligas menos fuertes, pero en todo caso, sólo los partidos entre los últimos ocho equipos de la competencia continental son la verdadera medida para determinar los mejores clubes del continente en el siglo", señaló la entidad al justificar el nombramiento.
"Profesionalización del club"
El apellido Damiani es un símbolo de Peñarol. El contador José Pedro Damiani fue el presidente con más años en el cargo: 16. Ocupó los períodos 1987-89 y 1993-2007. Falleció en agosto de 2007 y desde entonces lo sucede su hijo Juan Pedro, empresario que impulsó una decidida modernización de todas las áreas del club. Su espejo ha sido el ingeniero Mauricio Macri, quien lanzó a Boca Juniors hacia una era de prosperidad y conquistas.
"Lo primero que busqué fue contratar al entrenador Víctor Púa, una palabra autorizada en juveniles, porque estaba convencido de que el club debía tener la mejor fábrica de jugadores", explica Damiani. "Le prometí a Púa que haríamos un centro de alto rendimiento, que fue inaugurado en septiembre de 2009 y es uno de los mejores de Uruguay. También armamos un liceo para que los jóvenes estudien".
El CAR es una bonita realidad en la Costa de Oro uruguaya, en las afueras de Montevideo. Ya funciona a pleno. "Otra de las ideas de nuestro gobierno era profesionalizar la gestión", continúa el presidente. "Hoy el fútbol es hiperprofesional y se necesita de los directivos para que generen las grandes ideas, pero en el día a día debe haber profesionales idóneos para ejecutarlas. Fuimos a una consultora internacional (Deloitte) y seleccionamos a un gerente general, un gerente de finanzas y otro de marketing. Ellos manejan todo el club. Asimismo hemos incorporado un gerente deportivo que se ocupa de todo el fútbol. Porque los dirigentes nos creemos directores técnicos, pero necesitamos asesoramiento. Es Osvaldo Giménez, quien estuvo diez años como gerente de la Selección Uruguaya y tiene una vasta experiencia".
Aparecen los primeros frutos
Los resultados de tantos cambios tardaron un tiempo en materializarse, pero ahora están llegando en tropel. "Al principio nos costó un poco. Y aparte yo no podía echarle la culpa al presidente anterior porque además de haber sido un gran conductor era mi padre y mi amigo. Pero luego llegaron los frutos. Salimos campeones, volvimos a las copas, hemos tenido la gratificación de que nombraran a Peñarol el Club del Siglo exclusivamente por sus méritos deportivos y hoy vemos con orgullo que hemos pasado los 25.000 socios, una cifra histórica. Pero también, y gracias a una agresiva campaña de marketing, Peñarol es lejos el club que vende más entradas. Por la segunda fecha del torneo local, en un día de semana y contra Miramar Misiones, se vendieron 31.000 entradas. Y el domingo, ante Fénix, hubo 35.000 pagantes. En la primera fase de la Copa Sudamericana, ante Barcelona, fueron más de 40.000. Es decir, vemos que estamos en el camino correcto".
El sueño del estadio
Damiani define los tres grandes objetivos del club: "Profesionalizar la gestión del club, tener la mejor cantera de jugadores del país y conquistar títulos. A ello se le suma un sueño en el que estamos trabajando mucho: la construcción de un gran estadio propio para 40.000, moderno, con un concepto arena, en la zona de Carrasco. Lo haría un grupo de inversionistas, Peñarol sería el dueño del estadio desde el primer día y, a cambio, se compromete a jugar allí durante 30 años. Esto le permitiría a los inversionistas vender 3.000 plateas, 120 palcos, el partido inaugural, la gastronomía, el nombre del estadio y la publicidad exterior".
Fútbol las 24 horas
Después de diez años en la AUF y 3 dirigiendo en China, Osvaldo Giménez recaló en el club de sus amores. Está todo el día pendiente de Peñarol y su celular no para de sonar. Llama un técnico, un delegado, un jugador, resuelve todo lo relacionado con el fútbol.
Giménez tiene amplios poderes, a la usanza de mánager inglés, para decidir y contratar. Y está permanente al servicio de Manuel Keosseián y Víctor Púa, técnicos de mayores y de juveniles, así como del plantel. También aquí aparecen las primeras sonrisas. Al título uruguayo 2009-2010 en Primera División se suma que ya hay 5 juveniles de inferiores en el plantel profesional. Y 19 en las distintas selecciones uruguayas.
"Desde el primer día se ha tratado de optimizar todas las áreas deportivas del club, tanto en jugadores como en funcionarios. Se hizo una evaluación por cantidad, calidad, capacidad. Se depuró el plantel, que era muy numeroso, y se llegó a una conformación más austera, más sensata de acuerdo a la realidad del fútbol uruguayo y a la realidad de Peñarol. Y tuvimos la suerte, yo lo digo así siempre, de ganar el campeonato".
Volver al plano internacional
Giménez también traza una serie de objetivos, que ya están en marcha. "Peñarol tiene una riquísima historia a nivel continental y mundial. Nuestra aspiración es que vuelva a ser un equipo serio, pagador cien por cien y que tenga una organización que lo ayude a superar su nivel deportivo, con buena logística, buenos vestuarios, sin improvisación, clasificar a las copas y tener la posibilidad de jugar internacionalmente, como los amistosos que disputamos días pasados ante el Inter de Porto Alegre en Rivera y ante el Real Madrid en España. Queremos que sea un modelo de gestión deportiva en América y, por qué no, en el mundo".
"Una historia muy grande"
Después de jugar y dirigir en Uruguay y en otros ocho países, Manuel Keosseián vio cristalizado un sueño de muchos entrenadores uruguayos: dirigir a Peñarol. "Lamento que no estuviera vivo mi padre para que lo haya visto, él era muy hincha del club", dice Manolo, un ex volante central de buen pie. "Para alguien que no ha jugado en Peñarol, como yo, que ha enfrentado a aquellos equipos memorables como el de Abbadie, Rocha, Silva, Spencer y Joya, parece una cosa muy difícil de alcanzar. Luego, al aparecer la posibilidad de dirigirlo, surgieron todas las imágenes juntas, aquellos jugadores grandiosos del pasado, la niñez, la familia, el barrio..."
Trasunta una pausada emoción, Keosseián. "Al llegar aquí, entrar al Museo, a Los Aromos (la casi legendaria concentración mirasol) es algo fuerte. Ver los cuadros en las paredes de esas grandes figuras y de todas las con- quistas impresiona, parece que la historia se te viene encima. Después uno se mete en el trabajo, en el entrenamiento y es como si estuviese en cualquier otra institución, se olvida, pero cada tanto uno mira las fotos y reaparece esa historia tan gloriosa y tan pesada".
Nueve finales de Libertadores atestiguan esa grandeza. Claro, la última fue hace 23 años, tiene la pátina del tiempo. Pero está volviendo a florecer Peñarol. Siempre es una buena noticia.
http://www.conmebol.com/conmebol/mainMedia.html?id=16885&viewpage='full' (http://www.conmebol.com/conmebol/mainMedia.html?id=16885&viewpage='full')
buenisima la nota
tremendaaa.
tremenda...